Algunas veces considero que el ser humano es tan frágil como sus sentimientos lo permitan. Puedes tener tus ideas claras, saber que camino tomar y en que provocaciones no caer, pero uno nunca se exenta de lo que sienta el corazón.
Ante estas situaciones me gusta pensar que no debemos perder el enfoque, de hacer una correcta lectura de las cosas, de entender que hay información entre línea y línea (lectura entre líneas) y sin duda, no ignorar el complejo arte de la comunicación; estas características te llevarán a tirar al bote los malos entendidos y sobre todo, los malos ratos.
Por que gracias a ella cometemos menos errores y nos hacemos cada vez más sabios, hoy brindo por:
La experiencia |
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