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jueves, 6 de enero de 2011

Síntesis del libro El Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau nació en 1712, diez días después muere su madre. Con tan sólo 10 años de edad su padre lo debe abandonar en su natal Ginebra. En 1778 a sus 66 años de edad muere debido a una apoplejía.

La esencia de Rousseau tanto en "Emilio o de la educación" como en "El Contrato Social" se basa en hallar en uno mismo aquella parte de la naturaleza que la sociedad todavía no ha empeorado. En este último se establecen los principios del Derecho Político proponiéndose el autor investigar si dentro del orden civil existe alguna fórmula de administración legítima y permanente.

El derecho social es como un derecho sagrado ya que sirve de base a todos los demás. La familia, la sociedad más antigua y única natural, es tomada como el primer modelo de las sociedades políticas porque la forma del padre toma la del jefe y el pueblo la de los hijos.

La fuerza es una potencia física y cedemos ante ella porque es un acto de necesidad, no de voluntad, cuanto más se puede ser un acto de prudencia. La fuerza es un derecho y el más fuerte siempre tiene la razón, siendo la fuerza un derecho, estamos obligados a obedecer a quien tenga más fuerza, es decir a los poderes legítimos, estos nacen de que ningún hombre tiene autoridad sobre ningún otro.

Enajenar significa ceder o vender, un hombre que se hace esclavo de otro, no cede su libertad, la vende cuando menos por su subsistencia y debido a que un hombre no puede enajenar la libertad de sus hijos, ya que ellos nacieron hombre y libres, sólo puede estipular condiciones para asegurar su conservación y bienestar.

El fin de una guerra es la destrucción del Estado enemigo, se puede matar al defensor siempre y cuando tenga el arma en mano, de lo contrario, el vencedor tiene el derecho de matar al vencido, pudiendo comprar su vida al precio de su libertad.

El derecho de conquista tiene su fundamento en la ley del más fuerte, como consecuencia del derecho de vida y muerte está sobre el derecho de la esclavitud, este significa obedecer mientras a ellos están forzados; aunque para Rousseau esto sea ilegítimo, absurdo y no signifique nada, ya que "esclavo" y "derecho" son contradictorios y se excluyen mutuamente.

Superar las fuerzas que cada individuo emplea para mantenerse en sí mismo es el riesgo que corren los hombres en estado natural, es por eso que se necesita formar por agregación una suma de fuerzas capaz de sobrepujar la resistencia de ponerlas en un juego con un solo fin y hacerlas unidas de conformidad, esta suma de fuerzas no puede nacer sino del concurso de muchos, en donde se proteja con fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, uniéndose así mismo y permaneciendo tan libre como antes, esto es la elaboración de un Pacto Social.

Al violar el Pacto Social cada individuo recobra su condición primitiva y recobra también su libertad natural al perder la convencional. Cada uno pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la Voluntad General.

Al realizar esta asociación se elabora un compromiso recíproco tal es con los particulares como miembros del soberano para con los particulares y como miembros del Estado para con el soberano. De esta manera es imposible que el cuerpo quiera perjudicar a todos sus miembros y de que estos mismos nieguen su fidelidad al soberano.

Querer gozar los derechos del ciudadano sin querer cumplirlos deberes del súbdito causaría la ruina del cuerpo político, para evitar esto, debe existir compromiso y otorgar a cada ciudadano la patria.

El cambio que produce a un hombre pasar de un estado natural a un estado civil es un cambio muy notable, sustituyendo en su conducta la justicia al instinto y dando sus acciones la moralidad que antes carecía, esta se debe a que deja de pensar en él y consulta a la razón antes de prestar oído a sus indicaciones. Siendo así que el hombre al perder al perder su libertad natural y el derecho ilimitado a lo que le desea, gana la libertad civil y la propiedad de lo que posee.

Estas dos libertades se diferencian de la siguiente manera:

Libertad Natural.- Tiene por límites fuerzas individuales.
Libertad Civil.- Circunscrita por la Voluntad General.
Es de esta manera que la Voluntad General puede únicamente dirigir las fuerzas del Estado de acuerdo con los fines de su institución, que es el bien común, diferenciando entre Voluntad General y Voluntad de todos, la primera solo atiende al interés común y la segunda al interés privado.

Aunque la finalidad del Contrato Social es la conservación de los contratantes, el Estado puede pedir arriesgar tu vida, ya que tu vida no es solamente un beneficio de la naturaleza, sino una condición de Estado: Pena de Muerte. Si el Estado conviene que yo muera, debo morir, al ser una condición de vida de Estado.

Un malhechor al atacar el derecho social se convierte en rebelde y traidor de la patria, de tal manera que si se muestran pruebas y declaraciones de que ha violado el contrato social, violando leyes o haciendo guerra, debe ser suprimido por medio del destierro como infractor del pacto, o con la muerte como enemigo público.

La soberanía es la encargada de la autoridad en el cuerpo político y jamás deberá enajenarse ya que ella representa el ejercicio de la Voluntad General, de tal manera que la soberanía es indivisible, ya que se confunden todas las partes tanto como separándolas; algunos ejemplos son el poder legislativo y el poder ejecutivo, el derecho de impuesto, de injusticia y de guerra; en administración interior y en poder contratar en el extranjero.

Le damos vida al cuerpo político con el cuerpo social y con la ley le damos movimiento y voluntad, siendo la ley condiciones de la asociación civil. Una ley puede crear privilegios, pero no otorgarlos a determinada persona.

El encargado de hacer leyes y este, al igual que todo aquel que pretenda instituir un pueblo debe sentirse en condiciones de cambiar la naturaleza humana, así, el legislador que logre cambiar el orden natural mayores y más duraderas serán las fuerzas adquiridas y más sólida y perfecta también la institución.

Para descubrir las mejores reglas sociales sería preciso una inteligencia superior capaz de penetrar todas las pasiones humanas sin experimentar alguna; que conociese a fondo nuestra naturaleza sin tener relación alguna con ella; cuya felicidad fuese independiente de nosotros y por lo tanto desease ocuparse de la nuestra.

Dos de las dificultades en las que se encuentra el éxito de un buen legislador es que las leyes hijas de sus pasiones solo perpetuarían sus injusticias y segunda, pretender llegar vulgo en su lenguaje. Al no poder recurrir ni a la fuerza ni al razonamiento necesita recurrir a una autoridad de otro orden que pueda arrastrar sin violencia y persuadir sin convencer, esa autoridad sería la intervención del cielo. Su camino debe ser la sabiduría. Pudiéndose decir de la Política y de la Religión que una le sirve a la otra para el origen de las naciones y no necesariamente las dos tienen algo en común.
Los pueblos y los hombres tienen algo en similar, que sólo son dóciles en su juventud, en la vejez se hacen incorregibles. Adquiridas las costumbres y arraigados los prejuicios es una empresa peligrosa e inútil querer reformarlos. Si las naciones son nuevas, se debe de esperar antes de someterlas a la ley un periodo de juventud, o si quiere de madurez el anticiparse haría una labor inútil.

Los límites de un Estado pueden tener a fin de que no sea demasiado grande para ser gobernado ni demasiado pequeño para que pode sostenerse por sí mismo. A mayor tamaño de los lazos sociales más se debilitan, siendo en general y proporcionalmente más fuerte, un pequeño estado que uno grande, esto debido a que la administración se hace más difícil cuanto mayores son las distancias, al igual que un peso es mayor colocado en el extremo de una gran palanca.

Para solucionar esto se deben acortar distancias ya que el pueblo estaría mayor gobernado y serían más vigorosas y más rápidas para hacer observar las leyes. Si son muchas providencias no proviene tener las mismas leyes porque difieren en costumbres, climas opuestos, pudiendo no llevar la misma forma de gobierno; el establecer leyes diferentes solo engendraría perturbaciones y confusión en pueblos que viviendo bajo las ordenes de los mismos jefes, mezclan por medio del matrimonio personas y patrimonio.

Un cuerpo político puede apreciarse por su extensión territorial y por su número. El Estado lo forman los individuos y estos se nutren de la tierra, para poder juzgar la verdadera grandeza de la Nación se basa en la relación de la tierra a la manutención de sus habitantes. Cuando esta relación es exacta se encuentra el máximum del pueblo.

Al querer instituir un pueblo debe considerarse que existe la abundancia y la paz, si llegase a aparecer la guerra en un momento crítico el Estado quedaría infaliblemente arruinado. 

Existen cinco razones por las cuales un pueblo está en aptitud para soportar una legislación:

1.- Aquél que no ha sufrido un yugo de las leyes.
2.- El que carece de preocupación o de costumbres arraigadas.
3.- El que no teme sucumbir por una invasión súbita.
4.- Aquél en el que cada miembro puede ser reconocido de los demás.
5.- En donde el hombre no esté obligado a soportar cargas superiores a sus fuerzas.

Toda legislación debe perseguir la libertad y la igualdad.
La primera relación que se debe considerar para ordenar el factor público es la acción del cuerpo entero obrando para consigo mismo el cual da lugar a las leyes políticas o fundamentales. La segunda relación es de los miembros entre sí o con el cuerpo entero dando lugar a Las Leyes Civiles y la tercera relación es del hombre y la Ley creando las Leyes Penales.

El gobierno es un cuerpo intermediario establecido entre los súbditos y el soberano para su mutua comunicación encargada de la ejecución de las leyes y del mantenimiento de la libertad tanto civil como político. Su voluntad esta en el poder legislativo y su fuerza en el ejecutivo. Existiendo una diferencia entre el cuerpo del Estado y el cuerpo del gobierno, el primero existe por si mismo y el segundo por el soberano.

Si aumenta el número de magistrados se hace más débil. El magistrado cuenta con tres tipos de voluntad:
La Voluntad propia del individuo.
La Voluntad común de los registrados.
La Voluntad del pueblo o soberano.

Los tipos de voluntad en orden natural son: Voluntad General es siempre la más débil; la Voluntad del Cuerpo en segunda rango, la Voluntad particular en primero de todas. El gobierno de un sólo hombre es el más activo porque la fusión de la voluntad particular y la general es perfecta. 

Una forma de gobierno en el cual el soberano puede confiar en el depósito del gobierno a todo el pueblo se llama Democracia; si se reduce el gobierno y se deposita en mano de los menos se denomina Aristocracia y si se concierta todo el gobierno en un magistrado único se llama Monarquía.

Cuando se abusa del gobierno se convierte en Anarquía degenerando en las distintas formas de gobierno: Democracia se convierte en Oclocracia; Aristocracia se convierte en Oligarquía y Monarquía se convierte en Tiranía.

Las reuniones de las asambleas legítimas deben tener una mayor frecuencia cuanto mayor posee el gobierno. En una ciudad bien gobernada todos vuelan a ellas; en una de mal gobierno nadie da un paso para concurrir a ellas, ni se interesa por lo que allí se hace, puesto que se prevé que la voluntad general no dominará. Si los ciudadanos llegasen a decir "No me importa" al referirse a los negocios del Estado, el Estado está perdido.

El tribunado sirve para proteger al soberano contra el gobierno; si un tribunado es moderado se convierte en el más firme sostén de una bueno constitución. Este puede debilitarse al igual que el gobierno con la multiplicación de sus miembros.

La primera forma de gobierno fue la Teocrática. Existen tres tipos de religiones civiles: la del hombre, la del ciudadano y la del sacerdote. La primera es sin altares, sin templos, sin ritos, limitada al culto puramente al interior del Dios supremo y a los deberes eternos de la moral. El segundo inscripta en un solo país, le da dioses, patrones propios y tutelares; tiene sus dogmas, ritos, culto exterior proscrito por las leyes. La tercera es más extravagante dando a los hombres dos legislaciones, dos jefes y dos patrias, los somete a los deberes contradictorios, impidiéndoles poder ser devotos y ciudadanos.

Esta última tiene la desventaja de que todo lo rompe, la unidad social no vale nada. La segunda engaña a los hombres, los vuelve crédulos, supersticiosos y ahoga el divino culto de la divinidad en un vano ceremonial. En la primera, es santa, sublime, los hombres hijos del mismo Dios se reconocen todos como hermanos, siendo la misma muerte impotente para disolver los lazos que los une; la desventaja radica en que no tiene relación alguna con el cuerpo político, deja las leyes la sola fuerza que de ellas emana sin añadir otra alguna.

Se dice de esta manera que un pueblo formado por verdaderos cristianos formaría la sociedad más perfecta que pueda imaginarse. La dificultad de esta suposición es que no sería una sociedad de hombres, ya que la patria del cristiano no es de este mundo.

De esta manera es que se exponen los verdaderos principios del Derecho Político; tratándose de fundar el Estado sobre su base, faltará apoyarlo por medio de sus relaciones exteriores, pero esta forma una nueva materia demasiado extensa -a palabras del autor- para "sus escasa facultades".

2 comentarios:

kalipto91 dijo...

Gracias por tu síntesis. Se supone que debía leer el libro pero no me dio tiempo. Eventualmente lo leeré. Por lo pronto de antemano gracias!!

Anónimo dijo...

gracias!!! :D

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