Seguidores

lunes, 6 de diciembre de 2010

De la muerte o el descuido

Hoy en la tarde mientras viajaba en la micro, escuchaba un ladrido-chillido de un perro; era muy diferente ese sonido a lo que normalmente hace un perro: era como una queja-agresión-ayuda-piedad,... muy, pero muy raro-diferente al sonido común de un perro.

No hice nada, solo deje que se pasara el sonido,... pero éste seguía: busqué de donde procedia; era de la avenida, en ella, un perro acostado deformemente... el pobre perro no tenía a donde ir, sus 4 patas. y su cuello eran inestables, sin forma, sin sentido... las carros pasaban uno tras otro sin aplastarlo, habrán pasado 4 carros sin hacerle nada, después uno intento esquivarlo, pero le quebró dos patas "croac".... "guaaaauuuuuuu guaaaaaauuuuuu" exclamaba el perro con dolor... 
.
.
.
¿pedía ayuda?
.
.
.
¿pedía que lo mataran?
.
.
.
¿era un sonido natural al dolor?
.
.
.

Justo después de que le aplastaron sus patas paso un carro de mudanzas; sus primeras dos llantas no le hicieron nada, pero las llantas traseras... terminaron con su vida... aplastando y rebotando su craneo en el caliente cemento,... por fin se había acabado, se habían disipado esos fuertes y deprimentes sonidos.


Todo sucedió tan rápido, todos "disfrutaban del show"; ocurrió en menos de 1 minuto... pasó en un descuido... en un instante,... la muerte le abría los brazos a ese pobre perro que se había descuidado al cruzar la avenida.

Yo no sé que hubiera sido lo mejor, que alguien lo "salvara" y lo hiciera a un lado para que siguiera sufriendo de su dolor o que simplemente pasara a mejor vida aplastandole su cerebro con una media tonelada de un carro... lo único que sé, es que: la muerte está a la vuelta de la esquina.

3 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

Allá donde vivía hasta hace un tiempo, en Benavídez, cada tanto veía cosas como estas, que me partían el alma.
Gente que venía y abandonaba al perro en la ruta. El perro quedaba desorientado, esperando que los ex-dueños regresaran. Otros corrían desaforadamente tras el auto que los había dejado. Y cada tanto, alguno cruzaba la calle y era arroyado por un coche o colectivo.
Un chillido de dolor. Perros tirados en el centro de la calle, respirando trabajosamente.
Y yo yendo a trabajar, con un nudo en el estómago.
Además, ¡paseo perros!
Feo feo, realmente.

Anónimo dijo...

La verdad... me das asco: es evidente que pedia auxilio y que, seguramente, él hubiese intentado salvarte a vos, si la relación hubiese sido al revés pero esto marca la putrefacción de la especie humana por el morbo: prefirieron verlo morir en vez de ayudarlo y no se puede explicar lo que habrá sufrido ese minuto que, para él, fue una eternidad. Ojalá, la próxima, te pisen a vos, hijo de mil putas.

Eduardo Barajas dijo...

OSEA QUE ERES DE LOS ESPECTADORES QUE SOLO VENDE FORMA MEDIOCRE Y ESPANTADOS PERO NO HACENNADA??
TUVISTE OPORTUNIDAD DE TOMARLE UNA MORBOSA FOTO PERO NO DE AYUDARLO??
ESPERO QUE EL KARMA O LA VIDA, NO TE VAYA A COBRAR TAN FEO TU INDIFERENCIA "AMIGO"...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...